lunes, 14 de noviembre de 2011
Jovenes eternamente
Ojalá dejasemos de crecer cuando nosotros quisieramos porque ahora tenemos a nuestro lado a los que queremos tener. Cuando ibamos a infantil nadie nos caia mal y todos eran nuestros mejores amigos y aunque nos enfadasemos porque nos llamasen tontos a los 5 minutos ya estabamos jugando juntos, no existia la palabra "rencor" ni "enfado", solo pensabamos en jugar todo el dia, eramos las personas mas sinceras del mundo deciamos lo que pensabamos de la gente fuese malo o bueno y se lo soltabamos sin piedad y ahora no hacemos caso a lo que dicen esos niños de infantil, pero son los unicos que te van a decir la verdad. Cuando empezamos primaria nos creiamos muy mayores, pero eramos unos crios; nos creiamos mayores solo por llevar una mochila con 4 libros; y decir palabrotas o bajar una cuesta era un acto de valentia, de aquella si que es verdad que nos importaba una mierda lo que dijesen los demas solo nos importaba tener amigos y aprobar y si decian algo sobre ti ibas tu solo sin llamar a nadie, porque no te acia falta, discutias con esa persona y si acia falta dar de ostias nos dabamos entre los que estaba la movida, nadie mas, y lo bueno de que solo nos diesemos los que estabamos metidos es que después coincidiamos y nos poniamos a jugar juntos y ya habiamos olvidado la pelea. Ahora todo es muy diferente, tienes que elegir muy bien tus palabras porque ahora todo te lo toman demasiado en serio y antes lo unico que queriamos es que nos tomasen un poco en serio, te ponen una etiqueta: eres el falso, el lameculos, el gilipollas, el chulo.....prejuicios, todo son prejuicios, no se molestan en conocerte, ahora las discursiones se convierten en campos de batalla entre unos y otros, meten a quien no tiene nada que ver en el asunto, y después, cuando todo se calma un poco sabemos que hemos actuado mal, pero ninguno tenemos la suficiente valentia o puede que demasiado orgullo para ir donde esa persona y decirle la verdad de lo que pensamos, aunque despues está esa gente que es una hija de la gran puta por naturaleza y a los ignorantes que siguen a esa persona o la defienden se vuelven igual que ella, pero al fin y al cabo los ignorantes son los que menos culpa tienen porque les comen la cabeza y aunque parezcan muy fuertes son los mas débiles. Encuanto llegamos al instituto lo que mas nos importa es la popularidad, pero los mas populares suelen ser los mas falsos, después te das cuenta de que te has convertido en lo que mas odiabas e intentas volver a ser aquella niña a la que se la sudaba todo lo que dijesen, que solo se preocupaba por sus amigos y nada mas pero tambien te das cuenta de que has empezado a pensar, o te han echo empezar a pensar de otra forma aunque no sea la mas adecuada y ya es muy complicado ser la de antes. Le coges demasiado cariño a la gente equivocada, aún a pesar de saber que esa persona dentro de unos años empezara a hacer su vida en su lugar y se va a olvidar por completo de ti aunque tu tengas muy claro que no te olvidaras de ellos, se vuelven la gente mas importante en tu vida y despues desaparecen, si mas, sin decir nada, ni despedirse; solo una vez entre un millón tomas la decisión acertada las otras 99999 veces nos equivocamos. Con toda esta parrafada quiero decir que cuanto mas mayores nos hacemos, mas gilipollas y cobardes nos volvemos, mas pateticos somos por intentar aparentar lo que nunca seremos y así es como nos comvertimos en gentuza, por lo tanto lo mejor es ser tu mismo o ser jovenes eternamente.
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